El fogoncito

El fogoncito

Con la celebración de los Juegos Olímpicos en México, a mediados de 1968, llegó una ola de modernidad a nuestro país. Este clima obligó a la gastronomía mexicana a innovarse y ofrecer nuevas propuestas en sus platillos. Así, los tacos al pastor empezaron a permear en el sur de la Ciudad de México, especialmente en Avenida Revolución, donde el 22 de agosto de 1968, El Fogoncito inauguró su primera sucursal, dirigida por la señora Martha Avalos de Rocha. Se trataba de un negocio familiar pequeño que sólo contaba con cuatro mesas, pero gracias al sello de calidad y buen servicio, conquistó en poco tiempo la preferencia de los vecinos y transeúntes de la zona. Pronto El Fogoncito asumió un estilo peculiar que lo diferenciaba de la competencia y en menos de lo esperado, el espacio no fue suficiente para recibir a todos sus comensales.